Es milagroso que un modesto cardo sirva, con una sencilla
elaboración , para cuajar y obtener alguno de los quesos más brillantes de la Gastronomía Extremeña.
Tanto la Torta del Casar como su primo hermano, el queso de
la Serena, a través de la flor de cardo silvestre (cynara cardunculus), se obtiene
un líquido que sirve de cuajo y se consiguen unos quesos únicos en el mundo.
Hay tres zonas en Extremadura, que poseen la Denominación de Origen.




